Cuando las noticias y los mensajes que con mayor insistencia nos llegan a los pacientes son los relacionados con ajustes y recortes en sanidad, nuestra postura es la de inquietud y preocupación. Los pacientes no somos ajenos a la realidad y por ello no somos ajenos al debate sobre la financiación pública de la sanidad. En el Día Mundial del Cáncer, en la Asociación Murciana para la Ayuda a Mujeres con Cáncer de Mama (AMIGA), queremos reflexionar sobre todo ello.
En momentos de desequilibrios presupuestarios, no estamos en contra de la necesidad de controlar y racionalizar los gastos, pero nos preocupan los posibles ajustes y recortes que se puedan producir en la gestión y en los medios humanos y materiales del Sistema Nacional de Salud. El necesario control del gasto no puede presuponer alterar su calidad. El gasto en sanidad es bastante más que un simple dato contable. No podemos renunciar a los mejores métodos de diagnóstico, a las terapias más solventes y a los medicamentos más eficaces. La sanidad es hoy un elemento básico del Estado de Bienestar. Y los pacientes, como ciudadanos, no podríamos permanecer pasivos ante la posibilidad de que llegara a plantearse la quiebra de un logro colectivo como es el Estado de Bienestar.
Pensamos que hay otros capítulos presupuestarios de gasto (distintos al de la sanidad) que debieran tener prioridad en los ajustes presupuestarios de las Comunidades Autónomas responsables de la gestión de la Sanidad Pública. A AMIGA y a todas las asociaciones que formamos la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), nos preocupa la financiación actual y futura de la sanidad, porque como mujeres-pacientes sentimos la necesidad de mantener su eficiencia.
La Asociación Murciana para la Ayuda a las Mujeres con Cáncer de Mama (AMIGA) y las Asociaciones de mujeres de cáncer de mama, integradas en la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), apoyamos y defendemos la sanidad pública, de calidad, universal y gratuita, que debe continuar siendo un elemento estratégico de cohesión social, de igualdad y uno de los activos de la nueva economía.
Seguimos apostando por la sostenibilidad del Sistema Público de Salud, porque valoramos la calidad de las prestaciones que recibimos y la universalidad del derecho a la salud y reivindicamos un Pacto de Estado para la defensa de la calidad, la equidad y la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y defendemos que sea el Estado quien garantice el mantenimiento de las condiciones de universalidad e igualdad de la protección sanitaria. No entendemos que hasta hoy no se haya alcanzado un gran Pacto de Estado por la Sanidad, un pacto de naturaleza política que a partir de una descripción de la situación real permita un diagnóstico certero y una aproximación a los problemas sobre los que proponer soluciones razonables, entre las que estará como prioridad la financiación del propio Sistema, un Pacto que debiera ser impulsado por el Gobierno, articulado por el Consejo Interterritorial de Salud y aprobado por el Parlamento, quien propondría las medidas adecuadas para su desarrollo y se responsabilizaría de su seguimiento.
Los responsables políticos tienen que ser conscientes de que la cohesión territorial, como elemento vertebrador del Estado, debe plasmarse en el ámbito de la sanidad pública. Cuanto mayor sea la cohesión territorial, más equitativo será el acceso de los pacientes a las prestaciones en un Sistema Nacional de Salud de carácter público, universal, gratuito, financiado a través de los impuestos y descentralizado en su gestión.
En el acceso a la sanidad, nos preocupa cualquier tipo de discriminación, limitación o exclusión, incluidas las derivadas de un hecho tan coyuntural como el lugar de residencia. La gestión descentralizada de nuestra sanidad por transferencia de las competencias a las Comunidades Autónomas, no puede romper la unidad del Sistema Público, ni modificar el derecho constitucional a la salud, ni poner en riesgo el actual catálogo de prestaciones sanitarias. El Sistema Nacional de Salud sigue siendo único y exige un ejercicio de corresponsabilidad, con una Carta de servicios y un Catálogo homogéneo de medicamentos y prestaciones para todas las administraciones sanitarias, para que no quiebre la equidad en el acceso al sistema público de salud como principio básico del Sistema y de igualdad en las prestaciones, para que no existan graves diferencias asistenciales en razón del territorio donde vivas. Las Comunidades Autónomas gestionan las competencias de Sanidad que les han sido transferidas, pero el Ministerio de Sanidad debe tener capacidad para implementar políticas de salud en todo el territorio nacional y las Comunidades Autónomas aceptar la coordinación del Ministerio de Sanidad.
Los usuarios de la sanidad en general y los pacientes en particular, valoramos muy positivamente la existencia de nuestro Sistema Nacional de Salud y así lo demuestran los resultados de muy diferentes encuestas. A esa valoración positiva se suma nuestra Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA) y la Asociación Murciana para la Ayuda a las Mujeres con Cáncer de Mama (AMIGA), y desde esa valoración seguiremos trabajando, siquiera sea como un ejercicio de solidaridad hacia todas las personas que serán pacientes mañana de ese mismo Sistema Nacional de Salud.
Asociación Murciana para la Ayuda a las Mujeres con Cáncer de Mama (AMIGA)